
Por lo general, la funcionalidad del guión es siempre la misma, independientemente del formato del programa al que sirva como base. La diferencia radica en la finalidad o el carácter del contenido. Por tanto, aunque un guión de ficción y un documental mantengan semejanzas en su proceso de construcción y desarrollo, habrá diferencias pues los objetivos que se pretende alcanzar son diferentes.
El primer paso a la hora de desarrollar un proyecto didáctico será organizar todo el material que poseamos, estructurándolo en función de un tema y unos objetivos y estableciendo las herramientas y los canales que se emplearán para tal fin. Previamente, habrá que tener en cuenta una serie de factores que determinen la elección de los medios a utilizar (Dorrego, 1991):
—Objetivos
—Estrategias instruccionales que van a ser utilizadas
—Características del contenido que va a ser transmitido
—Características del destinatario
—Características de los docentes (habilidades para el diseño y el desarrollo de materiales didácticos)
—Facilidad de producción y uso
Etapas en la elaboración de un guión didáctico
Las dos etapas fundamentales en la creación de cualquier proyecto didáctico son:
- —La planificación: comprende el plan didáctico y el plan de producción.
- —La realización: comprende las etapas de producción y post-producción.
En ambos casos habrá que separar aquello que se quiere transmitir (el contenido) del modo o manera de contarlo (la forma o el discurso). La etapa que vamos a analizar es el plan didáctico, que es la etapa previa a la elaboración del guión didáctico.
El plan didáctico se refiere a la selección del medio que se va a emplear y la categorización de lo que queremos comunicar. En esta etapa habrá que elaborar tres tipos de guiones diferentes:
—El guión de contenido, que presenta de la forma más esquemática posible aquello que queremos comunicar.
—El guión didáctico, que muestra el contenido totalmente desarrollado.
—El guión técnico que, además de las fases anteriores, comprende aquellas consideraciones relativas a la realización del material, bien sea impreso, audiovisual o multimedia.
Conviene, no obstante, destacar que aunque el proceso sea similar, las fases en la elaboración de materiales didácticos -en el caso de los vídeos y los programas multimedia- no van a ser exactamente iguales, como consecuencia de sus diferentes soportes.
Pueden establecerse distintas fases en la creación del guión didáctico:
—Delimitación del área de trabajo: establecer una idea central que se plasme en un tema concreto. Ej: Un área de trabajo: historia. El tema será un nivel de especialización más concreto: historia medieval. El subtema especifica a su vez el tema: historia medieval en España… De este modo se establece una jerarquía que irá creando a su vez una estructura.
—Sinopsis: es una presentación resumida del proyecto de un programa. Contiene el tema y las líneas generales del desarrollo y tratamiento. Es previo al trabajo del guión.
—Selección de contenidos: es posterior a la elección del tema. Es un proceso de documentación y de recopilación de material que se va o se puede utilizar posteriormente.
—Estructura básica: supone un orden jerárquico en los contenidos, trazando a grandes líneas el desarrollo del proyecto.
—Tratamiento: es una sinopsis alargada donde se harán las indicaciones sobre el género y el estilo del proyecto.
—Preproducción del guión: definición de una trama. El guión se hará presente en cada uno de los momentos de la realización, por lo que podrá ser susceptible de modificaciones:
En opinión de Borrás y Colomer (1987:21), todo guión debe obedecer a una estructura interna que constará de una serie de pasos. En primer lugar, deberemos establecer una ordenación de los contenidos partiendo del texto sobre el cual queremos trabajar. Los criterios en la ordenación pueden ser variados: se puede ir de lo particular a lo general, de un planteamiento a un desarrollo y finalizar con unas conclusiones sobre el tema propuesto, pero también se pueden comparar casos similares entre sí de un modo paralelo y buscar las diferencias, etc.
Sea cuál sea el modo empleado, siempre es importante tener claro aquello que queremos contar y cuáles son los pasos que vamos a seguir. A continuación, debemos hacer una síntesis o un breve resumen de esos contenidos, generalizando la idea que deseamos transmitir.
A diferencia de la comunicación verbal, el factor tiempo va a ser uno de los principales condicionantes del lenguaje audiovisual. Deberemos eliminar todo aquello que pueda expresarse eficazmente a través de la imagen separando lo primordial de lo accesorio, con cuidado para que esa supresión no afecte al conjunto de la historia.
El tercer factor a tener en cuenta será el léxico y la sintaxis, en función del destinatario del proyecto: “En líneas generales un audiovisual requiere frases cortas, de construcción sintáctica llana y párrafos separables unos de otros, de modo que en cada punto y aparte un concepto quede completo o por lo menos tenga entidad propia” (Borras y Colomer, 1982:27).
El siguiente aspecto que debemos cuidar será la duración. Habrá que subdividir los bloques de contenido en secuencias e intentar que entre sí guarden coherencia en cuanto al ritmo y al estilo. La psicología también va a influir en la sensación de duración que se nos transmita y que es posible manipular en ocasiones mediante el tempo interno del plano. Los dos últimos pasos a los que hace referencia son la visualización o relaciones síncronas o asíncronas entre imagen y sonido y la homogeneidad del guión, en general.

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